Reseña – Cultivo de plantas nativas

Cultivo de plantas nativas.Propagación y viverismo de especies de Argentina central

Por Gabriel Bernardello*

Los seres humanos nosomos conscientes de la dependencia que tenemos hacia las plantas para numerosos aspectos vitales: la regulación del ciclo del agua y del clima, la producción de oxígeno atmosférico, la estructuración de nuestros paisajes, la obtención de medicinas, etc. En general, no percibimos a las plantas que nos circundan como una parte amada de nuestra vida, por esta tendencia entre los humanos a no tomar en cuenta ni valorar a las plantas en el ambiente.

La forma más eficaz de conservar la vida silvestreen su entorno natural es a través de la educación, la legislación y la difusión. No obstante, las pruebas de la destrucción de nuestros ambientes naturales son una realidad creciente. La tasa de deforestación alcanza el 2.8 % anual en el nortede la Provincia de Córdoba, una de las mayores a nivel mundial por causa de la expansión de áreas agrícolas.

En el corto plazo, es posible la preservación de las plantas nativas contribuyendo a su supervivencia al introducirlas en cultivo y haciéndolas formar parte de nuestros jardines, nuestras plazas, nuestros espacios verdes, lo cual permitiría también la restauración de hábitats naturales. Hay que descartar el trasplante de ejemplares de su hábitat natural,pues es vandalismo hecho y derecho.Por eso, acciones como la publicación de este valioso libro, que contribuye a entusiasmarnos para valorar y cultivar nuestras plantas nativas, es encomiable.

Cada ciudadano y cada jardinero puedencontribuir a preservar plantas nativascultivándolas y mostrando, con su ejemplo, que vale la pena el esfuerzo. Aquí radica la importancia de esta obra, cuyas autoras son investigadoras y capacitadoras en el tema. No todas las plantas autóctonas son fáciles de cultivar; algunas requieren de una cuidadosaatención individual, otras son extremadamente difíciles,y hasta ahora,no pueden ser integradas a nuestros jardines. Pero muchas no presentan demasiados problemas que no puedan ser resueltos en el curso normal de cuidar un espacio verde.

Para este propósito, existe en principio,la necesidad de disponer de ejemplares jóvenes de una amplia variedad de plantas autóctonas. Se necesitan, por un lado, viveros especializados para satisfacer una creciente demanday, por otro lado, información útil para que personas interesadas puedan cultivarlas de manera eficaz. Los viveros son significativos pues contribuyen a visibilizar las nativas,fomentando su cuidado y cumpliendo así una función educativa. Además, no todo el mundo tiene el tiempo y las facilidades requeridas para criar sus propias plantas a partir de semillas o de esquejes,lo cual desalienta a potenciales cultivadores. La disponibilidad de especímenes sanos, bien desarrollados y listos para ser cultivados, da esperanza y posibilita tomar decisiones para diseñar espacios verdes con plantas nativas.

El libro está organizado en dos partes. La primera ofrece un panorama diagnóstico del viverismo de nativas en la región y una capacitación para los cultivadores. En este punto, se desarrollan en detalle aspectos prácticos y metodológicos de los pasos inherentes a su cultivo, desde la obtención de las semillas o materiales de propagación asexual hasta su producción en vivero, incluyendo tratamientos pregerminativos, métodos de obtención de esquejes, tipos y propiedades de sustratos, envases y tipologías de invernáculos, entre otros. Destaco en particular el método de cálculo que proponen las autoras para programar la cosecha de frutos en el campo con un mínimo de impacto ambiental, generando así una herramienta de fácil aplicación que otorga conciencia del impacto que genera la extracción de semillas a quien la aplica.

El lenguaje simple y en general libre de tecnicismos facilita el acceso de esta información a un público variado y no necesariamente entrenado en temas botánicos o de viverismo. Esta cualidad hace de este material un ejemplar único en el país sirviendo de disparador para otras iniciativas similares. Asimismo, dado que en el centro de Argentina confluyen especies de distintas latitudes,el área de interés del libro no se limita a este sector geográficosiendo entonces mayor su área de interés.

La segunda parte consiste en fichas técnicas con datos de propagación de 120 especies nativas de la región central del país, incluyendo 21 especies endémicas de Argentina. La selección de especies se concentra enarbustos y árboles (89 en total, con mayoría de arbustos del sotobosque), pero añade información sobre 31 especies herbáceas, pastos,cactus, enredaderas y una palmera. Cada especie vegetal está ilustrada con una o varias fotografías, lo cual es muy importante para identificar las especies y apreciar su aspecto. En la descripción de cada especie se inserta nombre vulgar y científico, datos del aspecto general, fenología y hábitat, seguido de información fundamental sobre su propagación, con observaciones pertinentes y usos de cada especie tratada. Como producto de esta sustancial recopilación, se ponen en evidencia las áreas de investigación requeridas para fortalecer el rubro de producción de plantas nativas.De manera similar, y dado que la mayoría de las especies nativas se propagan a partir de semillas, se pone de manifiesto la escasa o nula información disponible para modos de propagación agámica o asexual.

El libro se completa con abundante bibliografía y cuatro Anexos, los cualestratan los usos potenciales de las especies, un calendario con la fenología de fructificación para organizar la cosecha de semillas, consejos de manipulación de sustancias potencialmente peligrosas y una tabla sobre cómo enfrentar problemas comunes asociados a una escasa o nula germinación. Finalmente, se agrega un imprescindible glosario para rápidamente poder evacuar dudas sobre algún término técnico.

Esta obraes única por la dedicación, el tiempo, la rigurosidad y el amor que sus autoras han puesto en ella. Con certeza, puedo decir que forma parte de la estrategia para fomentar el cultivo de plantas nativas, su preservación ysu valoración simbólica, promoviendo la identificación con y la empatía hacia ellas, contribuyendo de esta forma a su conservación.

*Director del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal y Presidente de la Sociedad Argentina de Botánica.

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